sábado, 9 de abril de 2011

PRIMER CONGRESO NACIONAL DE LA RED FEDERAL DE FAMILIAS DECLARACIÓN DE MENDOZA

Entre los días 1° y 3 de abril de 2011 se celebró en la ciudad de Mendoza el Primer Congreso Nacional de la Red Federal de Familias.

En los salones del Hotel Ejército de los Andes, representantes de movimientos, grupos, y asociaciones de todas las provincias del país que promueven y defienden la familia y la vida, se reunieron con el objeto de presentar públicamente la RED FEDERAL DE FAMILIAS.

Con la participación de más de 700 personas, en el marco de un entusiasmo difusivo, reafirmaron el compromiso de reconocer, difundir y promover la vigencia en el orden social, de los siguientes principios no negociables y constitutivos del Ideario y la finalidad de la Red: a) el respeto y la protección de la vida humana en todas las etapas de su desarrollo, desde la concepción y hasta la muerte natural; b) la estructura natural de la familia fundada en el matrimonio de un varón y una mujer, abierto a la transmisión de la vida; c) el derecho y deber originarios de los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones morales y religiosas; y d) la procura y promoción del bien común como deber de gobernantes y gobernados.

Durante el desarrollo del Congreso se escucharon interesantes conferencias y conmovedores testimonios de vida y acción; y se realizaron fructíferos trabajos en comisión referidos a aquellos objetivos convocantes.

La Red es un testimonio de unidad en la acción, según la siguiente regla que se asume como propia: “En lo esencial, unidad; en lo opinable libertad; y en todo, caridad”.

La Red, respetando las actividades propias de cada uno de sus integrantes, las complementa y repotencia.

La Red, a su vez, brinda el acompañamiento y apoyo que todos necesitamos para enfrentar los tiempos difíciles que nos toca vivir.

Por ello, y al finalizar el Congreso, formulamos la siguiente declaración:

1°) La vida humana es sagrada y, por lo tanto, inviolable, e intangible. Toda persona, desde la concepción y hasta su muerte natural, por su dignidad, es sujeto de derecho y merece el pleno respeto a su integridad física, psicológica, social y espiritual. Bajo ningún pretexto se podrá someter la vida humana a manipulación, experimentación, comercialización, violencia o destrucción.

2°) La familia es una institución natural, anterior al Estado, núcleo central de la sociedad civil, comunidad natural de vida fundada en el matrimonio natural constituido por un varón y una mujer, que debe ser respetada y protegida por el Estado. El matrimonio y la familia no son fruto de la casualidad ni de fuerzas inconscientes sino el resultado de una sabia y amorosa institución del Creador, que debemos custodiar y festejar.

3°) La familia es el ámbito natural de la generación de la vida humana. Cada hijo representa una riqueza para la familia y para la sociedad; sin embargo, sea cual fuere el ámbito de su generación, cada niño no nacido posee una dignidad única e irrepetible, que debe ser respetada, por lo que es injustamente discriminatorio calificarlo de “deseado” o “no-deseado”.

4°) Los padres tienen obligaciones, responsabilidades y derechos respecto de sus hijos, principalmente en su educación, sin que puedan admitirse injerencias arbitrarias que afecten las convicciones éticas y religiosas de cada familia.

5°) La familia, independientemente de su realidad socioeconómica, deberá contar con asistencia médica durante todas las etapas de la vida. No sólo las escuelas, sino también quienes ejecuten las políticas de salud pública, deberán actuar bajo el consentimiento explícito y el control de los padres para tratar temas de salud y sexualidad con los menores. La llamada “confidencialidad” aplicada a los menores es un gravísimo e irresponsable abuso de las autoridades.

Hemos decidido, mediante la Red de Votantes, esclarecer en la opinión pública los temas prioritarios en la elección de autoridades, de acuerdo a los principios enunciados.

Hemos lanzado el proyecto de Protección Integral de la Familia mediante el procedimiento de iniciativa popular previsto por la Constitución Nacional. Deberá tenerse en cuenta que cada mesa donde se recepten las firmas para esa Iniciativa es un núcleo de resistencia a la destrucción cultural de nuestra Patria.

Valoramos que un grupo importante de Diputados Nacionales de distintas extracciones partidarias haya hecho propio el título III de nuestra Iniciativa Popular, en el proyecto de ley llamado “Régimen de Protección Integral de los Derechos Humanos de las Mujeres Embarazadas y de los Niños por Nacer” (expte. n°8516-D-2010). Instamos a los demás legisladores con mandato vigente a incorporar sus firmas a dicho Proyecto y a convertirlo en ley como debido servicio al bien común

NOS COMPROMETEMOS A FORTALECER Y EXPANDIR ESTA RED FEDERAL DE FAMILIAS Y, DESDE MENDOZA, CONVOCAMOS A TODOS A UNIRSE A ESTA EMPRESA.

Dado en la Ciudad de Mendoza, República Argentina, a los tres (3) días del mes de abril de dos mil once.

Firman:

Marcos Terán, por la Junta Ejecutiva Federal de la Red Federal de Familias

Aurelio García Elorrio, por el Concejo de Delegados Provinciales de la Red Federal de Familias

Manuel Martín Sjösberg, responsable del Primer Congreso Nacional de la Red Federal de Familias

Un joven Down exaltó la vida: “Somos personas, no una carga”

Buenos Aires, 30 Mar. 11 (AICA)

Un joven con síndrome de Down dio un testimonio personal de cómo está integrado en su familia y en la sociedad y concluyó diciendo: “Sí a la vida, no al aborto”.
Mariano González, de 27 años, habló en la Fiesta de la Vida, organizada por el Foro de la Vida y la Familia en la plaza Houssay, avenida Córdoba y Junín, el sábado 26 de marzo por la tarde.
“Agradezco a mis padres por respetar el derecho a la vida y gracias a ellos logré estar integrado en el trabajo, en la familia y en la familia de mi novia. Doy gracias a la vida por haber tenido unos padres sensacionales y unos hermanos que me quieren”.
Mariano explicó que desde hace cuatro años es empleado en la Municipalidad de San Miguel. “Yo tengo un sueldo, una jubilación, un seguro de vida. Quiero dejar en claro que nosotros, los que tenemos síndrome de Down, no somos una carga, somos personas”, afirmó con convicción, sin leer.
El joven puso como ejemplo a un compañero de trabajo, a quien nombró, que adoptó un chico con síndrome de Down. Mariano está de novio, su novia se llama Claudia; dio también “gracias a Dios por conocer a mis suegros”.
Hace unos años perdió a su madre y la recordó: “Dios me dio la vida a través de ella, ella me engendró”, dijo. Y elogió a su padre: “Es un encanto de persona, un compañero de vida”.
El público, entre el cual había muchos jóvenes con remeras de color naranja, aplaudió de pie.
La celebración comenzó en la plaza del Congreso, desde donde hubo una marcha por las avenidas Callao y Córdoba hasta la plaza Houssay. El lema de la marcha era “La vida y la familia, pilares de nuestra sociedad”.
Una bandera decía ese lema en castellano, en quechua y en aymara. La portaban mujeres bolivianas de la parroquia de Itatí, de Bánfield, diócesis de Lomas de Zamora.
A su vez, cuatro hombres con capines azules sobre sus hombros se sucedían en portar un Cristo muy pesado, según una antigua tradición de la Liguria trasladada a este país. Integran el grupo de los llamados “portacristos genoveses”.
Una sábana muy grande con manos de jóvenes estampadas en distintos colores en la tela proclamaba: “Nuestros papás y mamás nos defendieron desde la concepción”. Otros grandes carteles decían: “La vida sí importa” y “Todo bebé tiene derecho a nacer”.
En el acto hubo números musicales. Entre otras canciones, se escuchó una, con ritmo de rock, que decía “Todos tenemos derecho a vivir”.
Y un cantor tucumano, Luis Manzur, interpretó una melodía que decía: “Somos la vida, la voz de aquellos que no tienen voz”.


El aborto es un crimen que no se puede legitimar

25 de marzo
Fiesta de la Anunciación
Día del niño por nacer

San Miguel de Tucumán, 25 de Marzo

El aborto es un crimen

que no se puede legitimar

El arzobispo de Tucumán, monseñor Luis Villalba, destacó que el Día del Niño por Nacer, que celebra hoy en coincidencia con la fiesta de la Anunciación del Señor, fue instituido para “reforzar el respeto que se debe a toda persona humana, incluso desde el momento mismo de su concepción en el seno de su madre”, y consideró que es una fecha para “exhortar a todos a tomar conciencia de la responsabilidad de defender la vida en cada una de sus etapas”.
“Queremos priorizar en nuestra Patria el derecho a la vida en todas sus manifestaciones, poniendo especial atención a nuestros hermanos excluidos e indefensos, que también son los niños por nacer”, dijo al presidir una misa por la vida en la catedral Nuestra Señora de la Encarnación.
El prelado tucumano criticó a quienes piensan que “abortar es un derecho” y calificó como “grave” que no se sepa distinguir “entre lo que nos hace virtuosos y lo que nos hace injustos. Nunca será legítimo matar a un ser humano inocente e indefenso”.
Tras asegurar que “el aborto quebranta el mandamiento divino ‘no matarás’ y es uno de los mayores signos de inhumanidad y de decadencia moral”, sostuvo que “la Iglesia no quiere de dejar de alzar su voz para desenmascarar el mal y para defender los verdaderos derechos del hombre y, en particular, el derecho a la vida. Estamos a favor de la vida de los hombres, que es la gloria de Dios”.
Monseñor Villalba hizo “un nuevo llamado a los católicos y a todos los amantes del ser humano y de la vida a oponerse a esta cultura de la muerte”, al subrayar que “el derecho a la vida no es una cuestión ideológica, ni de religión, es un derecho natural”.
“La ciencia nos enseña que la concepción genera una nueva vida humana con su propio código genético, distinto al de los padres. Si hay código genético distinto, hay una vida humana distinta que tiene la misma dignidad que la de sus progenitores. La criatura humana que se desarrolla en el seno de la madre, no es una parte de su cuerpo de la cual pueda disponer a su voluntad. Cortar este proceso natural por medio del aborto equivale a destruir una vida cuyo desarrollo es autónomo, continuo y progresivo. Por tanto, su destrucción constituye un crimen”, insistió.
Asimismo, sostuvo que “defendemos la vida del niño por nacer y la defendemos también en el niño ya nacido, sobre todo cuando es más necesario: en los casos de abandono, de falta de un hogar, de protección, de alimentación y de educación; la defendemos ante quienes padecen la exclusión social o la marginación, y se ven expuestos a que el valor de sus vidas no sea reconocido con toda su dignidad, la defendemos contra toda forma de explotación de niños y niñas”.
“También -agregó- defendemos a la mujer embarazada y la atención integral de la mujer contra la violencia y toda clase de explotación, contra la prostitución y el abuso en el trabajo”.
“Sabemos que no son pocas las circunstancias adversas en las que, en ocasiones, se puede encontrar la mujer que espera un hijo: el riesgo de su propia salud; la dureza de la expectativa de tener un hijo con algún defecto físico o psíquico; la violencia en el sexo por parte del varón; las estrecheces económicas; la existencia de una familia ya numerosa; etc. Por ello comprendemos a la mujer que se encuentra en esas situaciones. Pero no hay razones para legitimar en ningún caso la eliminación directa de la vida humana”, advirtió.
“Pidamos a Dios, cuya gloria consiste en que el hombre viva, que sepamos cada uno en nuestro lugar, ser solícitos servidores de ese don magnífico de la vida. Protegerla, cuidarla, quererla bien, es tarea que exige la colaboración y el empeño de todos. Invocamos a la Santísima Virgen María para que asista y acompañe a todas las familias y a todos los niños por nacer”, concluyó.(AICA)

"SI A LA VIDA"