domingo, 5 de febrero de 2012
Artículos de San José de Costa Rica
Como usar los artículos
CONSIDERACIONES BIOETICAS ACERCA DEL PROYECTO DE LEY SOBRE MUERTE DIGNA
domingo, 23 de octubre de 2011
Valor de la Vida
http://http://www.youtube.com/watch?v=3qvuqw5HDIw
DERECHO A LA VIDA HUMANA
Por Mara de Larrea
En la actualidad la vida en muchos casos se ha convertido en un producto que se comercializa y utiliza en beneficio del que lo adquiere. La ciencia y la tecnología en muchos aspectos han deshumanizado y han posibilitado la aplicación de ciertas técnicas que son un desprestigio y una afectación de la dignidad de la persona en el respeto de su propia vida.
Los derechos fundamentales de la persona humana, entre ellos el derecho a la vida, constituyen un hecho, que no pueden ser concedidos ni derogados por ningún acto o poder humano, pues tienen su fundamento en la misma naturaleza y dignidad de la persona.
La vida tiene una historia muy larga, pero cada individuo tiene un comienzo muy preciso que es el momento de la concepción. Desde el mismo instante que existe un ser con vida humana surge el derecho a la vida. Para determinar el comienzo de la vida humana existen distintos argumentos científicos, pero lo cierto es que la vida comienza con la fecundación o sea cuando de dos realidades diferentes, óvulo y espermatozoide, surge una tercera, el cigoto, el nuevo ser con vida humana única, diferente, con todos los caracteres de su humanidad, y que lo único que le falta es desarrollo. DESDE LA CONCEPCIÓN EXISTE ALGUIEN QUE YA ES, Y NO SE TRATA DE UN SER QUE PUEDE LLEGAR A SER.
El no nacido desde el momento de la fecundación es PERSONA HUMANA en sentido científico, ontológico y jurídico. En síntesis, el cigoto es siempre el inicio de un individuo humano en desarrollo y el individuo en desarrollo es ya persona. NO EXISTEN estados previos o preembriones, porque el embrión ES o NO ES, y cuando ES, es TODO en su UNIDAD y DIGNIDAD como PERSONA
Por el solo hecho de ser persona se tienen derechos que el Estado reconoce, debe respetar y proteger. La única condición para ser titular del derecho a la vida es ESTAR VIVO. Se está ante un derecho esencial no solo por lo que significa para la persona sino porque los demás derechos en definitiva dependen de él.
El derecho a la vida y el respeto de la dignidad de la persona aparecen protegidos jurídicamente después de la segunda guerra mundial, con la Carta de las Naciones Unidas de 1945, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU de 1948, la Convención Interamericana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica), entre otros.
En nuestro país está protegido en la Constitución Nacional (art. 75 inc. 22) y nuestro Código Civil, en el art. 70 expresa que “desde la concepción en el seno materno comienza la existencia de las personas….”
Tres documentos de la Iglesia establecen conceptos claros sobre el valor de la vida humana. Ellos son Donum Vitae (el Don de la vida del año 1987), Evangelium Vitae de 1995 y Dignitas Personae de 2008.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Aborto: cifras engañosas, resultados criminales
El sábado pasado, 3 de septiembre, el diario La Nación publicó un editorial titulado “Aborto: cifras engañosas, enfoques equivocados, resultados criminales”, en el que se asegura que “se menea con total irresponsabilidad periodística la cifra según la cual en la Argentina se practican unos 500.000 abortos clandestinos por año” y advierte que “otro argumento que se esgrime, y que no es menor, indica que los abortos clandestinos que la legislación en tratamiento buscaría evitar, provocan la muerte de entre 80 y 100 mujeres por año”.
El editorial del matutino dice que “si estas cifras fuesen ciertas, la primera conclusión a sacar es que el sistema clandestino de abortos goza de una altísima eficacia médica. De hecho, según estos números, de los 500.000 abortos clandestinos, las fatales consecuencias para las madres sólo alcanzan al 0,02 por ciento, vale decir que ocasionan 100 muertes por año, poniendo en evidencia una eficacia altísima si consideramos los escasos medios de quienes practican estas cirugías ilegales”.
Texto del editorial
Nuevamente se pone sobre el tapete legislativo el tratamiento de distintos proyectos que pretenden legalizar el aborto sobre la base falaz de estadísticas que, similares a las que difunde el Indec e igualmente poco confiables, logran por el efecto de la repetición, crear un sensible estado de emoción en los ciudadanos que podría inclinarlos a apoyar soluciones que no son tales.
Se menea con total irresponsabilidad periodística la cifra según la cual en la Argentina se practican unos 500.000 abortos clandestinos por año. Algunos refieren 480.000, otros hablan de un millón, variabilidad que torna cuando menos dudoso cualquier análisis.
Otro argumento que se esgrime, y que no es menor, indica que los abortos clandestinos que la legislación en tratamiento buscaría evitar, provocan la muerte de entre 80 y 100 mujeres por año.
Ahora bien, por separado, ambas cifras impactan fuertemente en el ánimo del observador, pero si se analizan juntas conducen a un estado de perplejidad y desconfianza que invalida todo debate y discurso sobre la delicada cuestión. En efecto, si estas cifras fuesen ciertas, la primera conclusión a sacar es que el sistema clandestino de abortos goza de una altísima eficacia médica.
Si, como todo parece indicar, el antiguo método del perejil, la gelatina o la consabida aguja "asesina" continúan aún funcionando, lo hacen con resultados muy alentadores. De hecho, según estos números, de los 500.000 abortos clandestinos, las fatales consecuencias para las madres sólo alcanzan al 0,02 por ciento, vale decir que ocasionan 100 muertes por año, poniendo en evidencia una eficacia altísima si consideramos los escasos medios de quienes practican estas cirugías ilegales. De más está decir que con esto no se puede pretender de ninguna manera justificar los abortos clandestinos.
Lo que sí buscamos es llamar la atención sobre el resultado matemático: no parece razonable que si hay 500.000 operaciones realizadas en condiciones precarias, sólo resulten fatalmente afectadas el 0,02 por ciento de las madres que se las practican. No resulta creíble, y en todo caso sería preferible que pudiera rebatirse este argumento. Se habla también de un subregistro de mortalidad y problemas vinculados a prácticas abortivas a partir de que los ingresos en las guardias hospitalarias suelen darse por complicaciones posteriores que no dan debida cuenta del real origen de la dolencia.
Ni una sola muerte debería producirse si ello fuese científicamente evitable, pero dudamos de que la aprobación de la legislación por tratarse, que incluye la transferencia de estas cirugías al ámbito de los hospitales públicos, produzca mejores resultados. Se podría concluir que la medicina casera y clandestina es altamente eficaz o que las cifras son falsas.
Tan grave como esta sospecha es el silencio estremecedor sobre las cifras de los niños muertos. Si se practican 500.000 abortos por año, 500.000 son los bebes que ven truncado su derecho a la vida constatable a partir de datos científicos como el ADN común a ambos padres desde la concepción, la independencia del cuerpo de la mujer a las dos semanas, el latido del corazón del niño a los 21 días, y el hecho de que a las 11 semanas se chupa el dedo, como se puede apreciar en una pantalla.
Estos pequeños que se ven cada día con mayor claridad merced al progreso tecnológico de las ecografías en cuatro dimensiones son los que mueren en cada aborto. Y aún así nadie los nombra, ni constituyen parte destacada de una estadística que ignora su real protagonismo.
jueves, 23 de junio de 2011
Nueva Enciclopedia Virtual de Bioética
La Universidad Católica de Cuyo inauguró, el jueves 9 de junio, la “Enciclopedia Virtual de Bioética”, un espacio virtual que incluye material inédito sobre esta temática.
Única de estas características en el país, la enciclopedia fue elaborada en San Juan por el director de la Escuela de Cultura Religiosa y Pastoral, presbítero José Juan García con el aporte de reconocidos pensadores de la Santa Sede.
La Universidad da así un gran paso para acercar a profesionales, docentes, alumnos y todo interesado en estos temas actuales que presentan polémica como el tráfico de órganos, el narcotráfico, y el aborto, entre otros.
Durante la presentación oficial, la rectora de la Universidad de Cuyo, doctora María Isabel Larrauri dijo: “La Universidad se siente orgullosa de poner a disposición de la comunidad esta nueva herramienta intelectual en la que podrán consultar los temas más controvertidos que vivimos en la actualidad con la guía de los más prestigiosos filósofos, biólogos, juristas, médicos y bioeticistas de todo el mundo”.
Por su parte el padre García se mostró satisfecho porque la Enciclopedia ya consiguió más de 2800 visitas de diferentes partes del mundo como los Estados Unidos, el Japón, el Vaticano y, por supuesto de nuestro país.
“Ojalá –dijo- este material sirva tanto para los estudiantes como para los docentes y profesionales en la consulta cotidiana ya que los autores que acá se pueden consultar realizarán cada 2 ó 3 años una actualización de los contenidos, conceptos y bibliografía de los trabajos expuestos”.
El arzobispo de San Juan, monseñor Alfonso Delgado, asistió a la presentación para felicitar a la Universidad y, en particular, al presbítero José Juan García por esta nueva iniciativa que “busca acercar a la gente los trabajos en materia de Bioética”.
El diseño de la Enciclopedia fue realizado por el licenciado Fabricio Echegaray, quien estuvo presente durante la presentación.
Para visitar la enciclopedia:
http://www.enciclopediadebioetica.com